sábado, 1 de agosto de 2020

Poesía de hoy, palabra de ayer



Hijos de la bonanza
Rocío Acebal Doval
Madrid. Hiperión, 2020.

Hay una cierta discrepancia entre el mundo y el lenguaje de Rocío Acebal, entre lo que dice y el modo en que lo dice. Los primeros de Hijos de la bonanza versos remiten al poema más conocido de Antonio Machado: “Mi infancia son recuerdos de un patio en las afueras / y un huerto descuidado en la ventana; / mi juventud, veinte años de cuadernos de inglés”. En otro poema, “Lo que no pudo ser”, menciona y parafrasea a Jaime Gil de Biedma, y no falta –en la poesía satírica y en ciertos giros prosaicos-- el eco de Ángel González.
            Por su manera de decir, por su búsqueda de la claridad, por su rechazo del experimentalismo, Rocío Acebal no desentonaría en ninguna antología de poetas de los años ochenta. Pero su mundo es otro, el del siglo XXI ya bien avanzado, con la mujer, hasta casi ahora mismo con un papel de reparto en el mundo de la cultura, exigiendo protagonismo.
            En la primera parte del libro, predomina el tono reivindicativo y a menudo costumbrista. Muchos de estos poemas tienen un valor quizá más sociológico que estrictamente literario. La autora aspira a ser portavoz generacional, o más bien de un grupo generacional, el de los hijos e hijas de la bonanza a los que alude el titulo: “Somos lo que la prensa llamaría / ‘mujer de nuestro tiempo’: / sabemos tres idiomas, hemos hecho / un Erasmus en Francia y unas prácticas / de verano en Finlandia, / hablamos de la clase en nuestras clases / de Historia o de Derecho, / vamos de cuando en cuando a alguna mani / y arreglamos el mundo / cargando con botellas de cristal”. En algunos poemas, como “Raíces”, el que el tono se hace más personal, se dejan de lado generalizaciones, y el interés aumenta.
            La sección segunda, la más breve, puede considerarse como un divertido intermedio. La poeta satiriza el mundo literario y lo hace con gracia y buen conocimiento del medio. El poema final, “Arte poética”, intenta levantar el vuelo de la dicción, pero resulta conceptualmente algo impreciso. Parece indicar que, a la belleza externa del poema (“el cerezo / cubierto por la flor de primavera”), prefiere “la paciencia tejida en sus raíces, / el tronco poderoso frente al viento, / las ramas cobijando sus nidos en la lluvia”, esto es, resistencia y hondura. Los endecasílabos finales suenan bien, pero solo eso; remiten a un tipo de dicción garcilasista a la que Rocío Acebal se muestra por lo general ajena: “Observa ahora el manto del aroma, / cadáver a los pies de esa entereza, / y dime de qué sirve su artificio”. ¿Un artificio la belleza del cerezo “cubierto por la flor de primavera”? De ahí que hablemos de imprecisión conceptual.
            En la tercera parte, siguen los poemas satíricos, pero ahora no se caricaturiza el mundo literario, sino las relaciones de pareja. En “Noche de ronda” se le da la vuelta a un poema de Luis Alberto de Cuenca, un poeta a la vez admirado y detestado, admirado por su alacridad formal y detestado por su sofisticado machismo. Hay algún epigrama que cumple con todas las condiciones del género, como “A un poeta de bar”, y un prescindible haiku, esa nadería más o menos japonesa tan de moda (“Borro el mensaje. / Es extraño pensar / lo que te digo”), pero también algunos espléndidos poemas de amor que vuelven memorable el volumen más allá de sus gracias ocasionales y de su valor como síntoma del cambio social.
            Una nueva generación toma la palabra en Hijos de la bonanza. Rocío Acebal, nacida en 1997, habla desde su condición de mujer (“Borracha y despeinada, con el sujetador / al aire y el labial corrido, escupí en el lavabo / la saliva del beso que nunca debí darte”), no imposta la voz, como tantas durante tanto tiempo, para escribir una poesía universal, al margen de la adscripción genérica. El hombre, un singular que antes valía por la humanidad entera, ha dejado de representar al ser humano en general; ahora puede representársela también hablando en femenino.
            Hijos de la bonanza es un libro de poesía joven que no se limita a ser joven, sino que con frecuencia es también poesía, aunque de estética no demasiado joven.

66 comentarios:

  1. "Somos lo que la prensa llamaría ‘mujer de nuestro tiempo’: sabemos tres idiomas, hemos hecho un Erasmus en Francia y unas prácticas de verano en Finlandia, hablamos de la clase en nuestras clases de Historia o de Derecho, vamos de cuando en cuando a alguna mani y arreglamos el mundo cargando con botellas de cristal".

    ¿Dónde estará la poesía en esas frases? Si alguien las dijera en la TV, en un documental sobre la juventud actual, a nadie se le ocurriría pensar que son versos de un poema.

    ¿Y esa trivial prosa cortada ha merecido un premio dado por una conocida editorial de poesia?

    Pobre cultura española... Desde hace un siglo, ¡ qué caída !

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    1. Aparte del hecho de que no poca de la poesía, por ejemplo, de Baudelaire, es (como ya se ha dicho muchas veces) "periodismo de bulevar" convertido en otra cosa por el manejo sabiamente hábil del ritmo y demás recursos literarios, con lo que me temo que su criterio para juzgar de la calidad poética resulte algo estrecho, estamos en 2020.
      En 1920 (o sea, "hace un siglo"), estaba por escribir la obra de Lorca, la de Cernuda, la del resto del 27, para no hablar de todo lo posterior, que no es ni poco ni desdeñable. O sea que esa "caída" desde hace un siglo..., pues qué quiere que le diga.

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    2. Vaya, alguien para quien la poesía española de 2020 no es peor que la de 1920. Un espécimen raro donde los haya.

      O sea, que para ti, Jose, antes de la generación del 27 no había grandes poetas en España.¿Y Antonio Machado? ¿Y Unamuno? ¿Y Juan Ramón Jiménez? ¿Y Manuel Machado? E incluso ¿y Villaespesa o Valle Inclán?

      ¿Para ti la poesía española desde A.Machado o J.R.Jiménez hasta Rocío Acebal Doval o David Galán (Redry) no ha caído? ¿Eso es lo
      que estás tratando de decirme?

      En cuanto a Baudelaire... ¿quién ha dicho la estupidez supina de que su poesía es "periodismo de bulevar"? Ni siquiera los críticos más famosos de su época, que no la entendieron y se burlaron de ella, como Sainte-Beuve, osaron decir semejante tontería. Hay que ser muy inculto o muy ingenuo (creyendo que se conoce su poesía habiéndola leído en alguna de las muchas traducciones catastróficas que circulan en
      España) para pensar eso.

      Yo creo que tú has oído campanas pero no sabes dónde. A Baudelaire se le ha llamado poeta de los bulevares porque en sus textos en prosa sobre ellos, cuyos cafés frecuentó mucho, hay mucha poesía. Porque su visión de París es la de alguien que no puede dejar de ser poeta ni aun escribiendo artículos de prensa.

      ¿Quién es el cretino que se atrevería a calificar este poema, uno de los más bellos de la literatura francesa, de "periodismo de bulevar"?

      À UNE PASSANTE

      La rue assourdissante autour de moi hurlait.
      Longue, mince, en grand deuil, douleur majestueuse,
      une femme passa, d'une main fastueuse
      soulevant, balançant le feston et l'ourlet ;

      Agile et noble, avec sa jambe de statue.
      Moi, je buvais, crispé comme un extravagant,
      dans son œil, ciel livide où germe l'ouragan,
      la douceur qui fascine et le plaisir qui tue.

      Un éclair... puis la nuit ! — Fugitive beauté
      dont le regard m'a fait soudainement renaître,
      ne te verrai-je plus que dans l'éternité ?

      Ailleurs, bien loin d'ici ! trop tard ! jamais peut-être !
      Car j'ignore où tu fuis, tu ne sais où je vais,
      ô toi que j'eusse aimée, ô toi qui le savais !

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    3. Sustituir la razón que no se tiene por lo agrio del tono no lleva, perdóneme que se lo diga, a ninguna parte.
      1) Un ejemplo de los "cretinos" que hablan de la relación, por lo demás muy obvia, entre lo que ambos llaman textualmente "periodismo de bulevar" y ciertas zonas de la poesía de Baudelaire, pueden serlo Juan Ferraté (que en su "Dinámica de la poesía" hace un análisis del poema "Le crépuscule du soir", donde dice literalmente: "¿A qué debe esta descripción, no demasiado lejana del periodismo de bulevar, su extaordinaria eficacia?". Y responde invocando una serie de causas, de las cuales, dice "la fundamental... es, a mi juicio, el ritmo"), o Jaime Gil de Biedma, que en su "Emoción y conciencia en Baudelaire", incluido en "El pie de la letra", habla igualmente de "periodismo de bulevar", y concluye que "El conjunto nos afecta como un trozo de buena prosa, pero de prosa potenciada, dotada de un perfil y de una incisividad que por sí sola nunca tiene".
      Vea ahí, pues, dos de los lugares (hay muchos otros) donde puede, si lo desea "oír" usted mismo las campanas que tan destempladamente señala.
      2) Dónde haya dicho yo que "antes de la generación de 1927 no había grandes poetas en España" lo sabrá seguramente (y me temo que sólo ella) su irritada impaciencia. Lo que yo he dicho, y cualquiera puede ver, es que, en contra de lo que usted afirma, "desde hace un siglo" se ha escrito gran poesía en España. Nada más. Y claro (pero sólo usted, no yo, y sólo ahora, no antes, habla de eso) que con anterioridad había habido grandes poetas. Lea mejor, si su, repito, irritada impaciencia se lo permite.
      Termino. Ni Ferraté ni Jaime Gil de Biedma tienen nada de cretinos (y, como ya dije, son sólo un ejemplo), ni yo he dicho (ni pensado) que antes de 1920 no se haya escrito gran poesía en España, ni sustituir el razonamiento, y hasta la mera lectura un poco atenta, con aspereza en el tono y apresurada superficialidad en lo que se lee, son cosas que sirvan de nada.

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  2. Si te asombra, pocos premios has leído, Baltasar.

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  3. Habría que hacer una antología de la poesía premiada nula, en la que incluir este ejemplo sacado del libro que ganó el II Premio Espasa de poesía:

    "Hay veces que uno se enamora, hasta el fondo, hasta el fin del mundo.
    Y empiezas a subir, subes, subes, subes.
    [...]
    Entonces sueltan tu corazón cuando lo tenían abrazado desde lo más alto de la exosfera.
    Caes.
    [...]
    Y la hostia no es de la caída, la hostia es de la realidad."

    David Galán (Redry). "Huir de mí".

    O un panfleto contra todos esos poetastros que ocupan la "escena lírica española" desde hace unos años... (en Youtube se pueden ver cosas alucinantes sobre ellos).

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    1. Deberia hacer usted dicha antologia ya que lo tiene tan claro como para meter en el mismo saco a David Galán (Redry) y a Rocío Acebal. Por sus comentarios diría que no se ha leído el libro, y si se lo ha leído quizá no haya comprendido nada.

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  4. Perdona, Baltasar, pero esa no es manera de razonar. Hace cien años había tantos malos poetas como ahora. Lee las publicaciones de la época. No todos eran Machados y Unamunos. Y, en cualquier caso, a la edad de Rocío Acebal (23 años) ni Unamuno ni Antonio Machado habían publicado ningún poema, que yo sepa, así que un poquito de cuidado a la hora de comparar.

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  5. De acuerdo con que hace cien años había tantos malos poetas como hoy. Pero ¿obtenían premios importantes? ¿Tenían el éxito de público en recitales que tienen hoy algunos muy malos poetas? Y sobre todo, ¿dónde están los Machado, los Unamuno, los J.R.Jiménez actuales? Que nuestra época es muy inferior a la de hace un siglo en poesía es incontestable. Y eso por arriba (los mejores poetas) y sobre todo por abajo (la cantidad impresionante de mala poesía que se publica). Porque hoy se celebra mucho más la poesía nula que en 1920. ¿Conoce usted un ejemplo de poeta lamentable que recibiera un premio importante de poesía en 1920? Hace un siglo la gente sabía quiénes eran los grandes poetas. Hoy hay mucho comprador de libros de poemas que cree que Rocío Acebal Doval o David Galán (Redry) son grandes poetas (o Marwan o Elvira Sastre).

    En cuanto al hecho de que a los 23 años ni Machado ni Unamuno habían publicado aún poemas, eso sólo significa una cosa: que a esa edad tenían mucho más sentido de la autocrítica que Rocío Acebal. Para mí alguien que es capaz a esa edad de creer que el párrafo citado más arriba es poesía, tiene muy pocas posibilidades de comprender algún día lo que es realmente la poesía. Y ninguna de llegar a la altura de Machado o de Unamuno.

    Pero si como Jose usted está convencido de que España vive en este momento un tercer siglo de oro lírico, superior incluso al segundo, el del primer tercio del siglo XX, le agradecería mucho que me citara ejemplos de grandes poetas que yo me estoy perdiendo.

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  6. Los concursos literarios, un tipo de premios a los que hay que presentarse, hace años se llamaban de otra manera y en ellos se obtenía una "flor natural" y se bailaba con la reina de la poesía y cosas así. Entérese. Y si no podemos citar malos poetas de hace un siglo es por el efecto benéfico del olvido, pero investigue usted un poco y verá que había (y publicaban tanto como hoy). Hay un libro de José María de Cossío, dedicado a la segunda mitad del siglo XIX, en el que estudia a más de quinientos poetas que publicaron, y muchos alcanzaron reconocimiento, por entonces. Hoy nos cuesta llegar a la media docena (Bécquer, Rosalía...), pero muchos de ese medio millar tuvieron más fama que ellos.
    Hacer juicios generales a partir de muy escasa información es mala costumbre que suele tener la gente (especialmente la que se cree culta). Las burlas sobre los poetas de principios del XX que hoy admiramos (Rubén incluido) fueron frecuentes en aquel tiempo, hasta Clarín incurrió en ellas. Y no digamos nada sobre cómo se trató la poesía de Unamuno, que tenía muy mal oído, por cierto, y del que es fácil entresacar ripios risibles.
    En fin, no sigo. Se está perdiendo muchas cosas, ciertamente, por leer con prejuicios.

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  7. Creo ver en Rocío un espléndido futuro. Hace poesía que se entiende, que es la que se necesita. Híbrida. Entre lo popular del lenguaje de calle y culta de secundaria. De la que gusta. Loreto Sesma se llevó Melilla con algo parecido. Cuantas menos complicaciones mejor. Menos es mas. Estamos hartos de poetas exquisitos que aman las elipsis y/o los silencios. Cuanto más elemental y prosaico el discurso mucho mmejor. Les acuden los lectores. Conquistan el mercado. A la vista está. Las moscas no pueden estar equivocadas. Dejen a Baudelaire en paz. Estamos inventando algo nuevo.

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  8. Sobre los poetas nulos o mediocres con éxito estamos, más o menos, de acuerdo. Con el hecho de que críticos nulos o mediocres se hayan burlado de grandes poetas, también, pues yo mismo lo he escrito más arriba a propósito de Baudelaire (tengo un libro muy divertido que reúne todo lo que se dijo de él durante su vida). Mi discusión con Jose era sobre si nuestra época había caído, en cuestiones de poesía, con relación a la de hace un siglo. Sobre ese tema parece usted dar a entender en su última frase que no ha habido caída, que estamos en una gran época de la poesía española. ¿Es eso lo que usted piensa? ¿Para usted la poesía española actual quedará en la historia de la literatura española como una época de grandes poetas?

    En cuanto a mis supuestos prejuicios al leer, ¿significa ello que cuando yo leo cosas como el poema más elogiado en internet del libro "Hijos de la bonanza" y que le da el título, me estoy confundiendo al no considerarlo como una obra maestra de la poesía española? ¿Si leyera sin prejuicios debería considerarlo como poesía extraordinaria?

    Veamos:

    "Mi infancia son recuerdos de un piso a las afueras y un huerto descuidado en la ventana; mi juventud, veinte años de cuadernos de inglés. Conseguirás - dijeron - mucho más que tus padres y sus padres: estudia cuatro años y tendrás un trabajo, trabaja y vivirás siempre tranquila; trabaja y serás digna de un futuro. Asentí, como todos - hijos de la bonanza -. No atendimos a aquel presentimiento, aquel olor a pólvora - aún distante - que asomaba en voz baja como un eco de angustia a puertas de palacio. De aquel país ajeno a las fronteras solo guardo el recuerdo de la luz y una aversión a la palabra patria."

    Yo en ese texto no veo poesía por ninguna parte (sobre todo si lo leo después de haber leído un poema de verdad, como por ejemplo el de Baudelaire que he citado más arriba, de una intensidad lírica extraordinaria). ¿Está la poesía en el muy pobre eco ("recuerdos de un piso a las afueras y un huerto descuidado en la ventana; mi juventud, veinte años de cuadernos de inglés") del célebre poema de Machado? ¿Está en los versos siguientes, de un sorprendente prosaísmo: "Conseguirás - dijeron - mucho más que tus padres y sus padres: estudia cuatro años y tendrás un trabajo, trabaja y vivirás siempre tranquila; trabaja y serás digna de un futuro"? ¿Está en ese "olor a pólvora" que puede asomar "en voz baja" y "como un eco de angustia"..."a puertas de palacio"? ¿O estará en el último verso que intenta hacernos creer que los jóvenes españoles actuales están viviendo una tragedia histórica de ésas que cambian una civilización?

    ¿Alguien me puede explicar por qué un texto como ése merece el XXXV Premio de poesía Hiperión?

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  9. A Mario Vega

    Escribes: "Deberia hacer usted dicha antologia ya que lo tiene tan claro como para meter en el mismo saco a David Galán (Redry) y a Rocío Acebal. Por sus comentarios diría que no se ha leído el libro, y si se lo ha leído quizá no haya comprendido nada."

    No he leído el libro. Yo no compro el nuevo libro (aunque haya obtenido un premio) de una "poeta" que en su anterior libro, "Memorias del mar", ha escrito "versos" de la calidad de éstos(los pongo en prosa porque no son poesía):

    "Los poetas sinceros como los músicos - según parece - no deben conocer la tradición. Descríbenos tus noches, jodidamente hermosas con princesas sin bragas o vestido que están mucho más guapas despeinadas, revela la evidencia: la noche es más oscura si no hay luces o es invierno y vuelvo a tener frío o los sordos no escuchan tus palabras."

    Yo creo que tu problema, Mario, como el de David Galán (Redry) o el de Rocío Acebal, y perdona que te lo diga tan de sopetón. es la incultura poética. Para admirar la "poesía" de Acebal hay que conocer muy mal la gran poesía, tanto española como extranjera. Yo tengo en mi mesa desde hace años, entre otros libros que releo con frecuencia, "Les Fleurs du mal" y la "Poèsie Complète" de Rimbaud. De vez en cuando abro uno de ellos y leo un poema al azar, para no olvidar lo que es la poesía, la verdadera poesía, el milagro lírico. Esta mañana, antes de responder a JLGM, he releído "Enfance IV" de "Illuminations", un texto escrito por Rimbaud con 20 años o menos. Es un texto muy sencillo pero que tiene una potencia lírica extraordinaria, muy difícil de analizar:

    "Je suis le saint, en prière sur la terrasse, - comme les bêtes pacifiques paissent jusqu'à la mer de Palestine.
    Je suis le savant au fauteuil sombre. Les branches et la pluie se jettent à la croisée de la bibliothèque.
    Je suis le piéton de la grand'route par les bois nains ; la rumeur des écluses couvre mes pas. Je vois longtemps la mélancolique lessive d'or du couchant.
    Je serais bien l'enfant abandonné sur la jetée partie à la haute mer, le petit valet, suivant l'allée dont le front touche le ciel.
    Les sentiers sont âpres. Les monticules se couvrent de genêts. L'air est immobile. Que les oiseaux et les sources sont loin ! Ce ne peut être que la fin du monde, en avançant."

    Es fácil comprender que después de leer eso, cuesta mucho entusiasmarse por la poesía española actual. Quizás lo que JLGM llama mis prejuicios de lectura sea eso: una manía de preferir leer a los grandes poetas que a los pequeños y en su propia lengua en lugar de en traducciones macarrónicas.

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    1. ¿Toda traducción es "macarrónica", sea eso lo que sea? ¿No hay ni una sola que se salve? ¿No se puede, por tanto, leer poesía más que en la propia lengua y en aquellas que uno domine lo bastante? ¿Imposible, inútil e incluso desorientador intentar leer a Homero o a Safo si uno no conoce el griego clásico? ¿La poesía china si se ignora la lengua?
      Y, respecto a los poetas "grandes" y "pequeños", lo actual y lo no actual, recordaré aquí lo que decía Dámaso Alonso:
      “Para conocer la sensibilidad de un hombre, le pregunto primero por el arte que se está creando a su alrededor. Porque creo que quien no participa en la comprensión del arte de su época difícilmente comprenderá el arte antiguo".
      La razón es obvia: este tiempo es el nuestro, el único que realmente vivimos; de los demás, y de sus productos, sólo podemos tener un conocimiento indirecto, libresco, y en alguna medida insuficiente, si no lo completa y precisa el de la realidad (incluyendo el arte) vivo, presente.
      No sé si usted pensará que también Borges padecía de "incultura poética". Y me refiero a él porque dijo muchas veces que "en este mundo la belleza es común", y que "la poesía vuelve como la aurora y el ocaso" porque "las cosas que le ocurren a un hombre les ocurren a todos".
      (También dijo alguna vez, por cierto, que "¿La fama de Baudelaire? La cursilería gusta. Qué triste llenar la literatura de almohadones y muebles y mostrar la maldad como meritoria. Baudelaire es la piedra de toque para saber si una persona entiende algo de poesía, para saber si una persona es un imbécil; si admira a Baudelaire, es un imbécil").
      Termino. Si sólo es capaz de ver belleza y logro en lo que el tiempo, y las opiniones ajenas, han consagrado, algo esencial falta en su comprensión y su vivencia PERSONALES del arte, cosas éstas que sólo pueden darse, como dije, desde el aquí y el ahora, ya que sólo en ellos vivimos de hecho.

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    2. Señor, Baltasar G M, no tiene mucho sentido continuar en este callejón sin salida dialógico, solo quiero puntualizar algo sobre el poema que ha puesto como ejemplo del primer Libro de Rocío, Memorias del mar. El poema que usted cita ("los poetas sinceros, como los músicos...") es una inspiración de un poema de Ángel González (Orden. Poética a la que otros se aplican), el tono es claramente irónico, burlándose de aquellos poetas que usted desprecia y que ha tenido el mal tino de relacionar con Rocío Acebal. Le recomendaría volver a leer sin prejuicio a Rocío y otros poetas que seguramente ha prejuzgado mal, pero dados sus comentarios dudo mucho que lo vaya a hacer, así que termino aquí esta conversación sin punto de entendimiento. Buena suerte.

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  10. Divertido leer a "Baltasar G. M.". ¿Qué idea se habrá hecho del premio Hiperión de poesía joven? En su opinión, parece que si no se presenta Rimbaud (o en su defecto, Hölderlin). debería declararse desierto. Y menos mal que no le da por comparar cualquier libro que se publica, aunque sea el primer libro de un joven poeta, con "La divina comedia" porque entonces no se salvaban ni Miguel d'Ors ni Joan Margarit ni, por supuesto, Aurora Luque, puras prosas en verso. Aconsejo a Jose y a Mario Vega que le dejen en su confortable cultureta.

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  11. Baltasar, puedes poner en prosa también "¿qué es poesía?, me preguntas con tu pupila azul. Poesía eres tú". A mí lo único que me ripió de los versos citados de Rocío es la palabra "mani". Por otra parte, ¿será mucho pedir una traducción de los versos de Baudelaire? Son cosas que se agradecen, o agradecemos lo que ignoramos bastante el francés. Otra cosa sería decirlos de viva voz tal cómo los escribió el poeta, pero eso aquí no es posible todavía.

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  12. A Jose (I)

    Decir: "no poca de la poesía, por ejemplo, de Baudelaire, es (como ya se ha dicho muchas veces) "periodismo de bulevar" convertido en otra cosa por el manejo sabiamente hábil del ritmo y demás recursos literarios" es como decir que no poca de la poesía de Dante es "periodismo teológico" convertido en otra cosa por el manejo sabiamente hábil del ritmo y demás recursos literario o de la poesía de san Juan de la Cruz que es "periodismo místico" convertido en otra cosa por el manejo sabiamente hábil del ritmo y demás recursos literario. Es decir, una estupidez. Que la diga Ferraté o Gil de Biedma no cambia nada al asunto (y eso tanto más cuanto que no son ni dos genios ni dos especialistas de Baudelaire). Si en la poesía de Baudelaire no son capaces de ver otra cosa que eso o si la conocen tan mal, es su problema. En Francia, si esos textos fueran publicados harían reír mucho a los grandes especialistas del tema (que son muchos y muy serios). Por cierto, el propio Baudelaire habla con frecuencia de poesía y de su poesía en los dos volúmenes de su Correspondance publicados por la Pléiade y explica muy bien lo que ha buscado hacer con ella. Sus propias explicaciones son incompatibles con esa idea tan simplista, por no decir tan tonta. Y de todas formas, me da la impresión de que estoy discutiendo con alguien que ha leído cosas españolas sobre Baudelaire y algún poema suyo traducido, pero no su obra en su lengua original - lo cual significa que estoy perdiendo el tiempo con alguien que no conoce el tema.

    Sobre la caída de la calidad en la poesía española en un siglo, creo que no has entendido mi "Desde hace un siglo, ¡ qué caída !". Lo que yo he querido decir es que si comparamos la situación de la poesía española en 1920 con la de 2020, la caída es monumental. Yo no he hablado de la posterior, por la sencilla razón de que no puedo compararla con la posterior a la de 2020, dado que no existe aún. Y creer que yo pienso que no se ha escrito gran poesía desde 1920 hasta hoy es una tontería, puesto que yo mismo he hablado aquí de un segundo siglo de oro de la poesía española en el primer tercio del siglo XX (generación del 98 más generación del 27).

    Como es otra tontería pensar que para mí "toda traducción es "macarrónica", sea eso lo que sea". ¿Dónde he escrito yo eso? La vieja táctica de los discutidores profesionales de rebatir lo que el otro no ha dicho, no funciona conmigo. En cuanto al fondo del asunto, es evidente que una gran parte de la poesía es intraducible. Paul Valéry decía: "La poésie est ce qui ne peut pas être traduit". La música de la poesía es totalmente intraducible, a no ser que un gran poeta haga una adaptación con una música equivalente (traducir un soneto genial por otro soneto no menos genial, por ejemplo - fray Luis de León o Quevedo lo consiguieron a veces). Para darse cuenta de ello basta leer el "Cántico espiritual" o ciertos poemas de Lorca en francés: no queda nada ("Où t’es-tu caché, / bien-aimé, en me laissant gémir? / Tu as fui comme le cerf,/ après la blessure; / Je suis sortie t’appeler, et tu étais parti". Ou: "Vert, je te veux vert"). Como no queda nada de la música de Baudelaire, de Verlaine, de Rimbaud o de Saint-John Perse en las traducciones españolas (muchas de las cuales son además inexactas - la gente que conoce ese complejo tema sabe cómo verificar en 5 minutos una traducción de "Les fleurs du mal", mirando una trampa que hay en uno de sus poemas en la que incurren muchos de sus traductores).

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  13. A Jose (II)

    Para acabar (porque todas estas discusiones son estériles) te diré que Borges, como toda la gente que lo ha leído a fondo sabe muy bien, ha dicho muchas tonterías y muy gordas, entre otros temas sobre la poesía española y sobre grandes poetas españoles. Si has leído entero el "Borges" de Bioy Casares (y no sólo lo que citas de Baudelaire) te habrás dado cuenta de la cantidad de estupideces que soltaba en privado, contradiciéndose con frecuencia. En público tenía también la manía de la provocación, lo cual le llevó a decir muchas sandeces, tanto políticas como literarias. Otra manía que tenía era la de opinar sobre lo que no había leído. De Rimbaud, por ejemplo, dice que lo único bueno que escribió es "Le bateau ivre", lo cual demuestra claramente que nunca leyó "Une saison en enfer" y las "Illuminations", que es donde está el verdadero Rimbaud. Decir que Baudelaire es "cursi" o que mostró "la maldad como meritoria" es una burrada de igual tamaño que las burradas racistas que pensaba sobre los negros. Borges lo ignoraba todo sobre el pensamiento de Baudelaire, un reaccionario cuyo maître à penser era Joseph de Maistre.

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  14. A JLGM

    Mi idea, que usted no ha entendido, es muy simple: un premio de poesía debe premiar libros de poesía. Como, por ejemplo, el Adonais dado a un jovencísimo Claudio Rodríguez por "Don de la ebriedad". Y si no hay buenos libros de poesía, no se da.

    Yo no comparo Rimbaud con nadie, lo he dado como ejemplo de lo que es la poesía porque lo tenía a mano. Miguel d'Ors, Joan Margarit, Aurora Luque o usted mismo escriben poesía, cosa que cualquier lector puede constatar. David Galán (Redry) o Rocío Acebal escriben prosa cortada. ¿O ahora me va a decir usted que no ve la diferencia entre sus propios poemas y los de Redry o Acebal?

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    1. Por alusiones. Mis poemas son tan diferentes de los de Rimbaud como de los de Rocío Acebal. ¿Pero cómo hablar en serio con una persona que no distingue entre un primer o segundo libro de un poeta que empieza y la obra de un autor que lleva cuarenta años de escritura? ¿Cómo hablar en serio con una persona que no distingue lo que ya distinguía la retórica clásica, los estilos medio, sublime y bajo? ¿Cómo hablar en serio con alguien que, para denostar la poesía actual, saca continuamente a relucir a un tal David Galán, a quien por supuesto ni he leído ni tengo intención de hacerlo? ¿Cómo hablar en serio a quien cree que en el premio Adonáis Claudio Rodríguez es la regla y no la excepción? ¿Cómo hablar en serio con quien no se ha dado cuenta de que la poesía de otros siglos ha pasado el filtro de la historia y solo se recuerdan los nombres memorables mientras que la poesía que se está haciendo entremezcla lo mejor y lo peor, todas las tendencias, y hay que ir haciendo el trabajo de seleccionar? Por otros parte, el poeta que mejor representa a su tiempo (y que más necesitamos leer) no es siempre el que más valora la posteridad. En fin, que no se equivocaban quienes en el XIX leían a Campoamor, aunque hoy prefiramos a otros poetas. Pero esto es hablar de pintura con un ciego (que se cree con muy buena vista porque lee en francés).

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  15. A fcaro

    "Cuantas menos complicaciones mejor. Menos es mas. Estamos hartos de poetas exquisitos que aman las elipsis y/o los silencios. Cuanto más elemental y prosaico el discurso mucho mmejor. Les acuden los lectores. Conquistan el mercado. A la vista está. Las moscas no pueden estar equivocadas. Dejen a Baudelaire en paz. Estamos inventando algo nuevo."

    Excelente Poética, sobre todo lo de la conquista del mercado y su tan lúcida conclusión: "Las moscas no pueden estar equivocadas."

    (Consejo de amigo: ten cuidado con tu inconsciente, que parece reírse de tu consciente expresando con lapsus cómicos lo contrario de lo que quieres decir).

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  16. Y para acabar, un poco de Poesía, con pe mayúscula:

    "There is a solitude of space
    A solitude of sea
    A solitude of Death, but these
    Society shall be
    Compared with that profounder site
    That polar privacy
    A soul admitted to itself."

    Emily Dickinson. Poem 1696 o 1695 (según las ediciones)



    "The Heart asks Pleasure – first –
    and then – Excuse from Pain –
    and then – those little Anodynes
    that deaden suffering –

    and then – to go to sleep –
    and then – if it should be
    the will of it’s Inquisitor
    the privilege to die."

    Emily Dickinson. Poem 588 o 536

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  17. A Jesús Castellano

    "Puedes poner en prosa también "¿qué es poesía?, me preguntas con tu pupila azul. Poesía eres tú".

    Se puede poner en prosa cualquier poema, pero todo lector de poesía ve que no es prosa trivial. "¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía... eres tú." ¿Alguien habla así en la vida real?

    Por poner otro ejemplo más claro, porque el poema es mucho menos conocido. Si a alguien se le hacen leer estos dos textos preguntándoles cuál de ellos es un poema:

    1.- "El compañero de mi vida lee un libro sobre Kafka. Al cruzar el pasillo yo lo miro de refilón: tiene su rostro la expresión de un niño, ese gesto que teníamos cuando leíamos tebeos, lee como si el libro fuera un libro de aventuras. Y algo en mí rie para adentro, algo se pone alegre, muy alegre. Me bebo un vaso de agua y brindo por la dicha que me espera."

    2.-"Somos lo que la prensa llamaría ‘mujer de nuestro tiempo’: sabemos tres idiomas, hemos hecho un Erasmus en Francia y unas prácticas de verano en Finlandia, hablamos de la clase en nuestras clases de Historia o de Derecho, vamos de cuando en cuando a alguna mani y arreglamos el mundo cargando con botellas de cristal."

    ¿alguien podría pensar que el poema es el segundo? Evidentemente, no. El poema es el escrito por Francisca Aguirre (la mujer de Félix Grande):

    Aventura

    El compañero de mi vida lee un libro sobre Kafka.
    Al cruzar el pasillo yo lo miro de refilón:
    tiene su rostro la expresión de un niño,
    ese gesto que teníamos cuando leíamos tebeos,
    lee como si el libro fuera un libro de aventuras.
    Y algo en mí rie para adentro,
    algo se pone alegre, muy alegre.
    Me bebo un vaso de agua
    y brindo por la dicha que me espera.

    Otro ejemplo claro: ¿qué lector de poesía no ve la diferencia entre estos "versos": "Conseguirás - dijeron - mucho más que tus padres y sus padres: estudia cuatro años y tendrás un trabajo, trabaja y vivirás siempre tranquila; trabaja y serás digna de un futuro" y los de este haiku de Antonio Moreno:

    Feliz quien ve
    la ondulación del trigo
    y da las gracias.

    (De su libro Más de mil vidas. Ed. Renacimiento, 2018).

    La diferencia es muy clara: en los primeros no hay en absoluto poesía, los segundos son pura poesía.

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    1. Baltasar, de niño oí a un pescador de mi pueblo decir "cuando hay luna el peje baja hacia el fondo a emborracharse de fango". Era su forma de hablar. La poesía está en todas partes, puede estar en un texto de historia, en una novela, incluso en el prospecto de una medicina o en un bando del ayuntamiento. En un antro de mala muerte o en un palacio versallesco. Es como Dios, está en todas partes. Y Baudelaire es buen poeta porque incluso literalmente traducido la "prosa" resultante no nos deja indiferentes.

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  18. Me gustaría que el compañero Baltasar, lector de poesía y experto autorreconocido en distinguir entre (excelente) poesía y prosa cortada (y de mal gusto, intuyo), ahondara un poco más en su teoría sobre qué es la poesía. Mi humilde y escaso paseo por este oficio no me ha dado frutos tan claros como los que expone él en algunos de estos comentarios. ¡Diez años ya que escribo (y más que leo) y nada! ¡Estudios y estudios de crítica literaria que busco y leo y no acabo de llegar a conclusión tan esclarecedora como la suya!

    ¿Cómo lo hace? ¿Qué criterios tienen usted y esos supuestos lectores preclaros suyos de poesía que pueden valorar cualitativamente y de forma tan evidente la diferencia entre Rocío Acebal y Paca Aguirre (a la que conocemos por ser mujer de Félix Grande, no por poeta o premio nacional de las letras (¿merecido o no?, esa opinión también querría escucharla))? ¿Existen los grises en esta teoría o va a seguir insistiendo en ver a Rocío y a Redry en el mismo escalafón de la no-poesía? ¿Y ha leído a jóvenes que escriban poesía o todos los poetas empiezan a ser poetas de viejos o una vez reconocidos en el canon con el paso del tiempo?

    (Un aparte aquí también, ese último haiku tan evidentemente poético que comparte me resulta una nadería insulsa propia de poesía de hace un siglo. Aunque viendo todos los referentes que incluye en sus comentarios, entiendo por qué le llama más eso que poetas que escriben sobre asuntos relevantes para el siglo en que vivimos; creo que era Mallarmé (por hablar en términos que le queden cercanos en el tiempo) el que decía eso de devolverle las palabras a la tribu (perdón por no incluir la cita original, yo es que hablo castellano, usted me entienda). Parece que, a pesar de todos los años transcurridos desde entonces, el simbolismo francés o el preciosismo modernista deben ser para usted el culmen de la poesía y nada actual podrá nunca superarlo.)

    Como ve, mis dudas se acercan a las expuestas ya por otros interlocutores de este pseudodiálogo platónico que usted mismo ha tildado de estéril. Pero no, por favor, ilumíneme con algo más, saquemos algo de fruto y no nos quedemos en la intuición de unos lectores de poesía ideales (yo no conozco a ninguno de ellos, debe usted moverse por unos círculos excelsos). Quién sabe, ¡a lo mejor podríamos llegar a una nueva teoría de la literatura en unos comentarios de un blog!

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  19. En hacer de la poesía un género menor es una tarea en la que estáis empeñados muchos poetas.
    ¿Que se recuerda de Luis Garcia Montero? El famoso comienzo: "si me llamas, amor, yo cojo un taxi..." (creo que empieza asi)
    Incluso Ángel Gonzalez, yo recuerdo ocurrencias: por la noche los gatos andan a gatas"
    De Jorge luis Borges, que he leído, no me acuerdo de ninguno.
    No seáis crueles con una adolescente.

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  20. A JLGM

    Nadie compara sus poemas de hoy con los de Rocío Acebal. ¿A los 23 escribía usted prosa cortada como la de Acebal? Sin conocer su "Marineros perdidos en los puertos" (1972) me atrevo a responder que no. Ese libro quizás sea de poesía peor que la escrita 40 años después, pero es poesía (y si no lo es, cíteme usted ejemplos de trivial prosa cortada). La edad o el hecho de que se trate de un primer o segundo libro no cambia nada al asunto: hay miles de poetas en la historia de la literatura que han publicado entre 20 y 25 años primeros libros de poesía más o menos buena. Pero era poesía y no prosa cortada.

    Sigamos. Usted responde a cosas que yo no he dicho en absoluto. ¿Yo ignoro "que la poesía de otros siglos ha pasado el filtro de la historia y solo se recuerdan los nombres memorables mientras que la poesía que se está haciendo entremezcla lo mejor y lo peor, todas las tendencias, y hay que ir haciendo el trabajo de seleccionar?". Eso, que sabe todo el mundo, no es el tema de la discusión. El tema de la discusión no es la calidad poética mayor o menor de Rocío Acebal, sino si lo que escribe es poesía o prosa trivial cortada. Los ejemplos que yo doy de grandes poetas los doy para mostrar, por contraste, la distancia gigantesca que hay entre la verdadera poesía y la prosa cortada, no para comparar a los grandes poetas con Rocío Acebal (eso no se le ocurre ni al que asó la manteca). La historia de la literatura no tiene nada que ver en esta discusión. El tema es mucho más simple: qué es poesía y qué no es poesía.

    En cuanto al tal David Galán (Redry), a quien usted no ha leído ni tiene la intención de leer, le recuerdo que su libro, "Huir de mí" (Espasa, 2019) ha obtenido el II Premio Espasa de poesía, dado por un jurado compuesto por Luis Alberto de Cuenca, Marwan, Alejandro Palomas, Ana Porto y Belén Bermejo. Estoy seguro de que tanto Rocío Acebal como Mario Vega lo conocen muy bien, como
    todo aquel que quiera estar al tanto de la "nueva poesía española".

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  21. A Mario Vega

    Yo, de poesía española y desde hace muchos años, leo todo lo que me cae entre las manos. Leo incluso las críticas sobre libros de poesía, como esta de JLGM. A mí la poesía mediocre no me molesta en absoluto. Sé que la gran poesía es muy rara por todas partes y en todas las lenguas. Lo que me joroba es que haya gente que quiera hacer pasar prosa cortada trivial por poesía. Sobre todo cuando el fraude se convierte en una moda comercial, como en este momento en España. Es mi único problema con la poesía actual española. Por eso me cuesta comprender cómo alguien puede intentar hacerme creer que esto es poesía:

    "Somos lo que la prensa llamaría ‘mujer de nuestro tiempo’: sabemos tres idiomas, hemos hecho un Erasmus en Francia y unas prácticas de verano en Finlandia, hablamos de la clase en nuestras clases de Historia o de Derecho, vamos de cuando en cuando a alguna mani y arreglamos el mundo cargando con botellas de cristal".

    Si para ti lo es, muy bien. Pero permíteme, para acabar, darte el consejo de meditar estas frases:

    "Cuanto mayor es el poeta, menos libertades se permite".
    (Novalis)

    "La poésie touche à la musique par une prosodie dont les racines plongent plus avant dans l'âme humaine que ne l'indique aucune théorie classique."
    (Baudelaire)

    "No verse is free for the man who wants to do a good job".
    (T. S. Eliot. The Music of Poetry)



    A Jesús Castellano

    "La poesía está en todas partes".

    De acuerdo contigo. Hay mucha más poesía en la frase del pescador de tu pueblo que en la de Acebal que le he vuelto a citar a Mario Vega.

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  22. Persistente, Baltasar. Pero resisto a la tentación de ponerme a dar clases sobre el arte de razonar. Solo algunas observaciones:
    !/ Para hablar de un libro conviene haberlo leído, y usted no ha leído "Marineros perdidos en los puertos" ni, muy probablemente, "Hijos de la bonanza". Debería entonces callar y no hacernos perder el tiempo.
    2/ "Manolo go- (interiormente -za) cuando su mujer dice fornica por formica" es un poema de Ángel González. ¿Le valdría ese poema para descalificar la poesía de Ángel González, un poeta con muchos tonos y uno de ellos el de poema-chiste?
    3/ Debería olvidarse de esa distinción entre lo que no es poesía y sí "prosa cortada", entre otras cosas porque existe el poema en prosa y porque el ritmo del poema (sobre todo si es encabalgado) desaparece cuando desaparece la pausa versal. La pausa al final del verso es un recurso estético y no se puede eliminar gratuitamente. Por otra parte, el prosaísmo es una de las conquistas de la poesía moderna (Gabriel Celaya afirmaba haberle quitado los coturnos a la poesía y Espronceda haber acabado con el decir melifluo del pastor Clasiquino). Está usted en su derecho de no gustar de la poesía prosaica, faltaría más. Pero al resto de la humanidad le interesan poco esos gustos particulares.
    4/ Los premios de las editoriales son un recurso publicitario. A ese señor que usted cita le premian y le promocionan en Espasa porque vende mucho más que yo (y que la mayoría de los poetas de prestigio). Ese premio (como la mayoría de los concursos poéticos) no indica nada de la calidad del premiado, solo que entre los presentados (o invitados a presentarse) es el que más se ajusta a los intereses de los que invierten dinero en su publicación.
    Pero veo que incurro en lo que quiero evitar. Espero no hacerlo más.

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    1. 1.- Yo no hablo de libros, sino de poemas, que cito.
      2.- Una cosa es hacer "poemas-chiste" y otra muy diferente intentar hacer pasar frases prosaicas por poesía. En el primer caso hay humor, en el segundo hay una gran seriedad ingenua que intenta péter plus haut que son cul, como dicen los franceses.
      3.- La poesía cabe en cualquier forma. La forma es lo de menos. Los "Petits poèmes en prose" de Baudelaire están llenos de poesía. Como muchos de los poemas de Celaya.
      4.- Sobre los premios de las editoriales estamos de acuerdo.

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  23. Me dice una amiga poeta que vive en España y que asiste a esta discusión sin participar en ella que Rocío Acebal, Mario Vega y Lorenzo Roal son amigos y discípulos ovetenses de JLGM (y me manda una foto que lo prueba hecha en 2015 delante del monasterio villaviciosino de Valdediós). Y que "fcaro", que yo pensaba que era una muy joven amiga y colega de Acebal (por el tono adolescente de su mensaje, imagino) es el poeta Francisco Caro Sierra, que no tengo el gusto de conocer, ni siquiera de nombre. Ahora entiendo mejor la posición de cada uno y sobre todo la del proprietario del blog. Si lo hubiera sabido de entrada, no hubiera perdido tanto tiempo en discutir.

    Si el ambiente fuera menos hostil y más propicio a hablar seriamente de poesía, hubiera respondido más largamente a L. Roal, que me ha hecho sonreír diciendo que lleva "¡diez años ya!" escribiendo y leyendo "estudios y estudios de crítica literaria" y aún no sabe lo que es la poesía. Sólo le diré que mi oficio es la literatura desde hace muchos más años que 10 y que por experiencia sé que si a los 18-20 años no se sabe distinguir entre la gran poesía y la mediocre, es muy difícil que se logre luego, por mucha teoría literaria que se lea (ahí está el caso cómico de Luis Vicente Mora, que lleva más de 30 años leyendo todos los libros de crítica literaria que se publican en el mundo - sobre todo los más abstrusos - y aún no sabe lo que es la literatura y menos aún la poesía - como lo demuestra la suya, de un nivel lamentable). Lo cual me recuerda la respuesta de Louis Armstrong, a alguien que le preguntó qué era el swing: - Si tienes que preguntármelo, nunca podrás saber lo que es el swing.

    Si tú no eres capaz de ver en el haiku de Antonio Moreno que he citado, y que es uno de los más bellos que conozco en español (y conozco muchos):

    "Feliz quien ve
    la ondulación del trigo
    y da las gracias."

    más que "una nadería insulsa propia de poesía de hace un siglo", lo siento por ti, pero creo sinceramente que no deberías dedicarte a la poesía. Ese mismo haiku se lo cité el otro día a Enrique García Máiquez (uno de los mejores poetas españoles vivos al que tú debes de despreciar seguramente) en su blog porque había hablado en él de A.Moreno y respondió, con el mucho gusto literario y cultura poética que tiene: "El haiku de Antonio Moreno es fantástico."

    Esa es la diferencia entre un poeta que conoce la poesía y un aspirante a poeta que nunca lo será y que desconoce de manera alarmante la materia misma en la que aspira a destacar.

    Te aconsejo que le pidas a tu maestro JLGM, que ha escrito también excelentes poemas y tiene un sólido gusto literario (cuando no le da por contradecir por contradecir), que te explique la gran carga poética que contienen esas 17 sílabas.

    Para acabar, te diré que poesía es lo que escriben los grandes poetas de todas las épocas (la gran poesía es intemporal) y que con gran frecuencia es intraducible a otras lenguas. Si tuviera un solo consejo que darte te diría que sólo leas a los poetas mediocres y malos después de haber leído a fondo a los grandes durante 20 años por lo menos. Hacer lo contrario, como lo hacen tanto los poetas jóvenes, corrompe el talento literario. Hay que acordarse siempre de que Emily Dickinson (aunque me temo que para ti sea una poeta inferior a Rocío Acebal y el hecho no te sirva de ejemplo) sólo leía dos libros: las O.C. de Shakespeare et la Biblia.

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    1. "Emily Dickinson leía con avidez. Conocía perfectamente la Biblia. Pero también las novelas de Dickens, las de las hermanas Brontë, las de George Eliot, las obras de Shakespeare, la poesía de Lord Byron, la de Shelley, Blake o Goethe. Y todo eso se refleja en sus propios versos".
      "Emily Dickinson aludió en muchas oportunidades a los «festines» que se daba con escritores, novelistas y poetas de diversas procedencias, principalmente ingleses y estadounidenses contemporáneos o primitivos.
      Según sus propias palabras, disfrutaba especialmente de Alfred Tennyson poeta de The Princess [La Princesa], Samuel Taylor Coleridge escritor de Specimens of the Table Talk [Charla de sobremesa], Nathaniel Hawthorne autor de Mosses of an Old Manse [Musgos en una vieja rectoría] y The House of Seven Gables [La casa de los siete tejados], Washington Irving con su biografía de A History of the Life and Voyages of Christopher Columbus [Vida de Colón], Charles Dickens con David Copperfield, Bulwer-Lytton novelista de The Caxtons [Los Caxton] y los poetas John Keats y Robert Browning.
      Adoraba en particular a la esposa de este último, Elizabeth Barrett Browning, y solía leer traducciones al idioma inglés de la francesa George Sand. También le agradaban Charlotte Brontë y su hermana Emily Brontë. De esta última no le interesaba tanto Wuthering Heights [Cumbres borrascosas], sino sus poesías.
      El único autor de quien reconoció haber leído las obras completas fue William Shakespeare...
      Dijo que Keats era uno de sus poetas favoritos e hizo tres referencias a William Wordsworth y dos a Lord Byron".
      Son citas textuales de dos textos que se ocupan de las lecturas de Emily Dickinson. Claro que no debe hacer ni caso (y hará bien) de lo que yo diga respecto a ella, porque no sólo no tengo ni idea, frente a su Superior Sabiduría; lo mío es todavía más grave: la he traducido.
      O sea: ignorancia completa. Ni caso, ya le digo.

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    2. Me ofende usted considerando que desde mi poca experiencia y aludido desconocimiento de la poesía me pueda atrever yo a despreciar por completo a poetas y su obra. Mi único juicio de valor fue sobre el mencionado haiku, que hace bien en valorar García Máiquez (quizá por nuestros gustos dispares no gane yo los concursos en los que él está de jurado, ¿haría usted el favor de mencionarme en su próxima conversación con su amigo? (Le tengo poco leído, pero toda publicidad es buena, incluso la mala.)

      Yo solo me acercaba aquí, quizá con demasiado sarcasmo, a aprender algo de los que plantean absolutos tales como la Poesía con pe mayúscula. Pregunto aún por esos criterios que usted no aduce (o yo no encuentro) para considerar con esos calificativos la poesía de algunos pero no de otros. Trabajemos la mayéutica, si usted se deja: si la poesía es lo que escriben los grandes poetas, ¿cómo sabemos quién es un gran poeta? ¿Qué criterios usa usted para elevar a unos por encima de otros? Podría darme una lista de nombres, pero cuando esos autores se me agotaran tendría que volver a preguntarle por otros nuevos; yo creo que mejor sería exhibir esa vara de medir que usted tiene para que nosotros podamos aprehenderla en vez de dedicarse a lo que los ingleses llaman “name-dropping” (¿es esto poesía también?, hasta cierto punto sus connotaciones son intraducibles). Por favor, si buscamos bases comunes para discutir, no podemos caer en falacias argumentales o definiciones tautológicas, por mucho que sean parafraseos de Louis Armstrong (lo crea usted o no, el swing, dicen los teóricos, se puede definir en términos no-abstractos ni místico-emocionales).

      Me alegra que tenga una amiga que le haga una labor de investigación tan sencillamente documentada. En la actualidad, con un par de nombres uno consigue mucho (quizá por eso algunos escriban con pseudónimo...). Yo nunca he pretendido ocultarme. Pero es falaz eso de que yo venga aquí a defender a mi amiga o a mi “maestro” por dos razones: no veo ofensa bien alegada entre estos comentarios, y creo que ellos mismos tienen su defensa tanto en la reseña como en el propio libro. He venido aquí, como dije previamente a aprender esa teoría que parece tener usted en la cabeza muy clara pero que no es capaz de enseñarnos. Le remito a mi párrafo anterior, para ver si consigue darme una respuesta.

      Por acabar de contestarle, también me atrevo a decir que yerra usted en dos cosas en la última oración. Me acuerdo bastante de Emily Dickinson, sobre todo cuando llegan personas como usted a decirnos que la casa de la Posibilidad es mucho más justa que la de la prosa. La humildad no falta de intelecto de las cartas de Dickinson se transformaba salvajemente en un personaje muy instruido (y hasta pedantesco) en sus poemas (algunos deberían tener más en cuenta sus cartas que su poesía). Yerra, como decía, al considerar (de nuevo erróneamente, como en el caso de García Máiquez) que la desprecio o la coloco por debajo de mi compañera de viaje y también al ponerme como ejemplo sus reducidas lecturas. Emily Dickinson era lectora de muchos de sus poetas y autores coetáneos. Aunque algunos aún conserven ese mito absurdo y un poco efecto halo de su reclusión, se sabe que era frecuente lectora de la actualidad poética y bastante mejor conocedora de la poesía de lo que se le da crédito. Pero tampoco hace falta buscar mucho para ver que leía algo más aparte de Shakespeare y la Biblia: solo por nombrarle a Keats, un poeta que también leía, quizá de manera menos asidua, pero del que incorpora intertextualidades en sus poemas (el excelente poema dialógico I died for Beauty – but was scarce relata su encuentro en la tumba con el mencionado poeta y acaba con unos versos maravillosos que deberían tatuarse unos cuantos en la mente cuando hablan de cosas intemporales: Until the Moss had reached our lips / And covered up our names).

      El tiempo, inevitable, nos olvidará a todos. Pero mientras tanto yo quiero aprender y disfrutar un poco de la poesía. Por eso le pido, por favor, que me instruya sobre este tema.


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    3. Mi frase está mal redactada. En su Correspondencia Emily Dickinson escribe que en cuestiones de literatura bastaría con leer las O.C. de Shakespeare et la Biblia.

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    4. Supongo que "Luis Vicente Mora" será Vicente Luis Mora; una prueba más, si se refiere a él, de lo poco preciso de los "conocimientos" con que quiere abrumarnos.
      No pienso que el número de años que uno lleve de conocer y practicar la literatura sea un argumento decisivo; Rimbaud, a quien citaba usted antes, escribió toda su obra puramente literaria entre los 16 y los 20 de su edad, con lo que es obvio que no tenía muchísimos de práctica cuando lo hizo.
      Pero, si eso le sirve de algo, yo publiqué mi primer libro hace algo más de un cuarto de siglo. Y no verá que me jacte, como usted, de mis conocimientos.
      En esto, mi opinión es que, cuando uno empieza, es como si fuera ascendiendo una montaña; consciente del ascenso, puede pensar que el suyo es un progreso indudablemente grande, y que cuando llegue a la cima sabrá todo (o casi) lo que se puede saber. Pero no es así: desde esa primera cima se descubre lo que no se veía antes: que hasta el horizonte pueden verse miles de montañas, algunas altísimas, y que por tanto uno no está más que al principio de un camino que no termina nunca. Me temo, por lo que dice, que usted no ha llegado a ascender la primera, y por tanto a hacer ese descubrimiento, que quizá (sólo quizá) le habría enseñado algo de humildad.
      Respecto a Enrique García-Máiquez, reseñé (muy favorablemente, como lo merecían) sus dos primeros libros al poco de aparecer, casi a la vez, en 1997. Me los había facilitado el propio autor, que desde entonces me ha remitido siempre sus libros, que he leído en su totalidad. No estaría bien que yo hablase aquí de la estima que, tanto por mi trabajo crítico como creador, tiene Enrique; pero puedo asegurarle que es antigua, y no pequeña.
      El propio Enrique ha hablado más de una vez de la modestia como cualidad literariamente deseable; quizá debería, en eso, leerle usted más, o por lo menos mejor.

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  24. Baltasar G. M. habla de libros, que no ha leído "Marineros perdidos en los puertos"), y de poemas, o de fragmentos de poemas que encuentra en una reseña y que cita y que le sirven para descalificar, no solo todo lo que ha escrito el autor o autora, sino todo lo que en el futuro podría escribir. El ya sabe, ante un aspirante a poeta al que no conoce de nada (y ni siquiera ha leído un fragmento) si va a ser poeta o no. Qué cosas.
    ¿Por qué la gente no será capaz de hablar de lo que sabe y lo que admira y callarse cuando simplemente lee una reseña sobre un poeta e intuye que no le va a gustar demasiado? ¿Tan difícil resulta eso: callar cuando no se tiene nada que decir? Con no comprar el libro reseñado, asunto resuelto.
    Una cosa es "hacer poemas chistes" y otra hacer pasar frases prosaicas por poesía. Qué tontería. Se escribe poesía humorística, poesía satírica, poesía en tono elevado o en el lenguaje de todos los días y luego se acierta o no. Baltasar G. M. parece hombre de varias lecturas pero de pocas ideas. Él ha descubierto que si un poema lo escribe como prosa y le suena a prosa, eso no es poesía. Al menos si es de un poeta joven o que desconoce porque si es de Ángel González, de Bécquer o de Celaya siempre le encontrará excusas.
    Más divertido es lo de los discípulos. Todos los años se celebra una lectura en Valdediós, desde 2002, todos los años la presento y me hago una foto con los participantes (ya más de sesenta). Qué cosas averigua este buen hombre. Ni siquiera se ha dado cuenta (y dice leerme) que el conocimiento o no del autor reseñado es algo que carece de importancia, que no afecta a la valoración.

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    1. Vuelvo a repetirlo: la vieja táctica de los discutidores profesionales que consiste en contestar a cosas que el otro no ha dicho, conmigo no funciona. Quien lea mi texto y luego su respuesta verá la distancia que hay entre los dos.

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    2. No sólo la "vieja táctica" que dice funciona con usted, sino que, como puede verse, usted mismo la practica com ilimitada alegría. Dice usted, por ejemplo, que le "da la impresión de que estoy discutiendo con alguien que ha leído cosas españolas sobre Baudelaire y algún poema suyo traducido, pero no su obra en su lengua original". Y de esa "impresión" suya, no de ningún hecho, saca usted las conclusiones que le parecen pertinentes (aunque, de hecho, sean como son absolutamente impertinentes).
      Mi primera lectura de "Les fleurs du mal" la hice, más o menos a los 20 años, en una edición bilingüe, mediante la cual leí los poemas en su lengua original, utilizando la traducción sólo cuando alguna palabra o construcción sintáctica no eran claras para mí.
      Pero no se trata de mi historia personal, sino sólo de señalar la alegría con la que saca usted todo tipo de conclusiones no de los hechos, sino de lo que usted se imagina. O sea, justo eso mismo que critica.
      "Dime de lo que presumes, y te diré de lo que careces". ¿Le suena?

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    3. Por algún proglema informático, me parece que mi respuesta va a aparecer firmada "Anónimo". Soy "Jose".

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  25. Bueno, está claro que Baltasar G. M., quienquiera que él sea, está absolutamente convencido de que la poesía española actual es, ni siquiera (ya sería algo) un horror, sino sencillamente un error. Y, puesto que descalifica las opiniones sobre poesía ya no de este modesto redactor, sino de Borges, Ferrater o Gil de Biedma, uno no se moolesta en absoluto porque descalifique también las de uno. Es más: aunque él no lo comprenderá, estar en el grupo de los rechazados u objetados por él es un honor, del que sería incómodo no participar.
    En fin, el verdadero problema no es su ignorancia, con ser evidentemente muy grande, sino su soberbia. Porque quien comprende la modestia de sus saberes está en el buen camino para corregirla en lo posible; pero quien se cree más sabio de Ferrater, Gil de Biedma y Borges juntos, lo tiene verdaderamente complicado. Lo normal es que siga pensando, y diciendo, barbaridades, del todo convencido no sólo de que no lo son, sino de que son muestras de inteligencia y sensibilidad privilegiadas. Ya lo dice el saber popular: no hay peor ciego...
    En fin,

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  26. Por curiosidad, he buscado en internet poemas de Lorenzo Roal, para saber qué es lo que escribe alguien insensible a la belleza del haiku de A.Moreno, que me reprocha que yo piense que no hay hoy en España poetas de la talla de Verlaine o Rimbaud (reproche que significa que para él sí existen - espero que me dé nombres), y que entiende al revés el célebre verso de Mallarmé "Donner un sens plus pur aux mots de la tribu" de su soneto genial (escrito, por cierto a los 24 años) "Le tombeau d’Edgar Poe" ("creo que era Mallarmé [...] el que decía eso de devolverle las palabras a la tribu"):

    LE TOMBEAU D’EDGAR POE

    Tel qu’en Lui-même enfin l’éternité le change,
    Le Poëte suscite avec un glaive nu
    Son siècle épouvanté de n’avoir pas connu
    Que la mort triomphait dans cette voix étrange !

    Eux, comme un vil sursaut d’hydre oyant jadis l’ange
    Donner un sens plus pur aux mots de la tribu
    Proclamèrent très haut le sortilège bu
    Dans le flot sans honneur de quelque noir mélange.

    Du sol et de la nue hostiles, ô grief !
    Si notre idée avec ne sculpte un bas-relief
    Dont la tombe de Poe éblouissante s’orne

    Calme bloc ici-bas chu d’un désastre obscur
    Que ce granit du moins montre à jamais sa borne
    Aux noirs vols du Blasphème épars dans le futur.


    Veo un poema de nuestro amigo que se titula ESTRELLAS y me basta leer los primeros 3 versos para comprender con quién estoy discutiendo:

    "En esta oscuridad que me rodea –
    en este Negro eterno que nos cubre –
    termino de entregarte mis compendios..."

    Paso a otro poema, titulado EL RINCÓN DE LA INFANCIA y lo leo entero:

    "La imagen de mi primo
    corriendo en el pasillo de mi casa –
    Es esta la inocencia que mostraba
    años atrás? Una fotografía
    de mí mismo guardada en algún álbum
    jugando como él –

    Un niño inquieto
    que desconoce la Verdad – ignora
    todos estos dolores de la Vida,
    todo el secreto murmurar maduro
    más duro, más presente, más
    inevitable –
    corre ajeno al tiempo
    en el pasillo imaginando ser
    quizá un explorador de las estrellas,
    quizá un submarinista descubriendo
    alguna especie de animal extraño.

    Pero es tan solo un niño –
    su madre llega y rompe los misterios –
    mi tía llama: es hora de cenar –
    y estos recuerdos vuelven a guardarse
    en el rincón oculto de la infancia."

    Ahora se entiende bien lo de la "nadería insulsa propia de poesía de hace un siglo" aplicado al haiku de A.Moreno y el hecho de que no sabiendo lo que es la poesía discuta sobre ella...

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    1. Qué bobada, Baltasar. "Busco en Internet..." Este buen hombre no sabe distinguir entre un poeta con obra ya hecha y otro que está empezando: busca en Internet y puede encontrar poemas que hace tiempo ha rechazado el autor o textos no fiables. Baltasar carece de sentido de la historia literaria, y quizá de la literatura. Admira lo que hay que admirar porque ya está en los libros de texto. Eso es todo. Ignora cuántos poemas dejó atrás el precoz Juan Ramón Jiménez antes de ser Juan Ramón Jiménez, y no digamos ya Pedro Salinas o tantos poetas que renegaron de su primer libro.

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    2. Siga usted haciendo hombres de paja, que es la forma de llegar a conclusiones claras en una discusión.

      Me hace muy feliz que haya gastado su tiempo y energía en googlearme y leerme. Tengo mi plaquette entera en PDF, por si quiere elaborar de alguna manera su crítica y darme apunte alguno sobre el que trabajar. No todos se toman su tiempo (aunque sea mínimo) para leer mi poesía y estoy ansioso por aprender, sobre todo de los que tan vocalmente expresan su sabiduría.

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    3. Siga usted haciendo hombres de paja, que es la forma de llegar a conclusiones claras en una discusión.

      Me hace muy feliz que haya gastado su tiempo y energía en googlearme y leerme. Tengo mi plaquette entera en PDF, por si quiere elaborar de alguna manera su crítica y darme apunte alguno sobre el que trabajar. No todos se toman su tiempo (aunque sea mínimo) para leer mi poesía y estoy ansioso por aprender, sobre todo de los que tan vocalmente expresan su sabiduría.

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  27. Lo más curioso de todo este asunto es que JLGM dice lo mismo que yo. Mi primer post fue para expresar mi sorpresa ante el hecho de que un poemario que contiene textos que no son poesía haya recibido un premio de poesía.

    Cosa que corrobora JLGM en su crítica. Pero él lo dice de manera mucho más fina:

    - "Muchos de estos poemas tienen un valor quizá más sociológico que estrictamente literario". O sea que son textos sociológicos y no poemas literarios.

    - El libro de Rocío Acebal es un libro que "con frecuencia es también poesía". Es decir, que a veces no lo es.

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    1. La verdad está en los detalles. Un texto literario puede no tener demasiado valor literario. No solo las grandes novelas son novelas.

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  28. a Baltasar

    Me conmueve tu discurso, porque siento que no has entendido qué es poesía. Me recordaste los primeros versos de una décima:

    "eres como los poetas
    movidos por el recelo
    que pretenden desde el suelo
    acariciar los planetas".

    Y del pescador, las últimas palabras que recuerdo (estaba borracho) son "todo lo que no sé me lo enseñó nadie". Ya había dejado el mar.

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    1. No sé si esta noche podré dormir sabiendo que a miles de kms de distancia de mi domicilio hay alguien, tan conocido por su erudición literaria como Lorenzo Roal en el Comité Nobel de la Academia Sueca de literatura, que piensa que yo no sé lo que es la poesía.

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    2. Yo erudito no soy, pero tú confundes pensar con sentir. Si empezamos por ahí, yo aquí me voy. Un saludo, Baltasar.

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    3. Confundir la poesía con la erudición delata tu condición.
      El chiste del Nobel ya está gastado; inventa otro, hombre ilustrado.

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    4. colofón

      La poesía es medicina
      que da la vida
      y es arma para matar.
      Sin embargo, Baltasar,
      Vidriera el licenciado
      la razón te la va a dar.
      Que los poetas son pocos,
      unos cuerdos otros locos,
      no se puede ni dudar.
      Y los críticos tampoco
      abundan en este hogar,
      no es lo mismo Luis García
      (sí, esta pelota es mía)
      que el rollista Baltasar.

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  29. "Bueno, está claro que Baltasar G. M., quienquiera que él sea, está absolutamente convencido de que la poesía española actual es, ni siquiera (ya sería algo) un horror, sino sencillamente un error."
    (Jose)

    ¿Para qué discutir con alguien que comienza sus respuestas con mentiras descaradas y confunde el culo con las cuatro témporas - como decía mi padre? En esta discusión yo he elogiado a 6 poetas españoles actuales: Antonio Moreno, Miguel d'Ors, Joan Margarit, Aurora Luque, Enrique García Máiquez y JLGM.

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    1. Lo de las "mentiras descaradas" que dice es otra prueba más (y van ya unas cuantas) de que usted prefiere la intimidación al razonamiento.
      Es usted, no yo, quien empezó esta discusión afirmando que, copio, "Pobre cultura española... Desde hace un siglo, ¡ qué caída !".
      Su referencia de ahora a los poetas a los que ha elogiado parecería indicar que esa "caída" sólo significa que, entre los poetas que usted considera los mejores de 1920, y los que (por lo que dice) entiende que ni siquiera son poetas en la actualidad, hay una "caída" grande. Para ese viaje, como suele decirse, no hacen falta alforjas, ¿no cree?
      ¿O es que acaso piensa que en 1920 no había malos poetas, o que la comparación entre ellos y los actuales a los que elogia no supondría una "caída" igual de grande?
      En fin, lo dejo. Ni sus ideas, al parecer, son claras para usted mismo (con lo que es difícil que lo sean para nadie más), ni su costumbre de acudir a lo desagradable del tono en lugar de al razonamiento ponderado y sereno parece corregible, ni su gusto (que tanto critica en otros) por atribuir al interlocutor no lo que éste ha dicho, sino lo que usted deduce, sin más pruebas que su obcecación, que en realidad debió querer decir, y por sacar de ello las conclusiones que se le antojen, tiene nada que ver con ninguna discusión razonable.
      Siga usted pues en sus trece, ya que intentar ampliar en algo los muy estrechos límites de su visión sólo puede llevar a que a uno le caiga encima todo lo que usted encuentre a mano para tirarle, aunque tenga tan poco que ver con lo que uno dice.

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  30. A Lorenzo Roal

    ¿Cómo que "desde mi [...] aludido desconocimiento de la poesía" o "Yo solo me acercaba aquí [...] a aprender algo de los que plantean absolutos tales como la Poesía con pe mayúscula" si te permites la osadía de darnos clases de ella en internet?

    "Qué es poesía? - Podcast 1
    11 vues
    14 juil. 2020

    ¿Alguna vez has leído poesía y te ha resultado incomprensible? ¿O has intentado escribirla pero no tenías ni idea de por dónde empezar?

    ¿Te han hablado muchas veces de metáforas pero todavía no sabes qué son esas cosas? ¿Piensas que los poetas son semidioses tocados por las musas o que tienen una especial sensibilidad para escribir en verso? Si te has hecho alguna de estas preguntas, este podcast puede ser un buen principio para responderlas.

    Qué es poesía? es mi primer acercamiento a elaborar una teoría sencilla y práctica sobre la escritura de poesía. Para qué sirve la métrica, si existen o no las musas (spoiler: no), cuán inspirado tienes que estar para escribir y todos esos misterios místicos que la poesía parece tener son vacías máscaras que en el día a día y vistas de cerca se desvanecen. Acompáñame en esta exploración de mi propia experiencia con la poesía y saquemos en claro algunos detalles, técnicas y formas de la escritura poética.

    En este primer podcast se introduce el principio que va a regir los demás: mi enfoque hacia la poesía y qué partes de este arte me resultan atractivos y sobre los que voy a trabajar. Métrica, longitud, temáticas, el papel del poeta… Qué es poesía?, espero poder empezar a responderlo."

    https://www.youtube.com/watch?v=7mFOM-hnNpY

    "García Máiquez (quizá por nuestros gustos dispares no gane yo los concursos en los que él está de jurado,"

    En tu relación con la poesía ¿es ésa tu motivación mayor? ¿Ganar concursos? ¿Escribes poesía para ganar concursos? ¿Y tus amigos igual? Dios os pille a todos confesados...

    "Trabajemos la mayéutica, si usted se deja: si la poesía es lo que escriben los grandes poetas, ¿cómo sabemos quién es un gran poeta?"

    Pedanterías "vicenteluismorescas" aparte, relee la anécdota de Armstrong sobre el swing. Y sobre todo medítala, porque no la has entendido. Lo tuyo es mucho más grave de lo que yo creía - cosa que tus "poemas" (como el de la "arena picajosa") confirman perfectamente.

    "El tiempo, inevitable, nos olvidará a todos. Pero mientras tanto yo quiero aprender y disfrutar un poco de la poesía. Por eso le pido, por favor, que me instruya sobre este tema."

    Creo que lo tuyo no tiene remedio. Permíteme darte un consejo final: dedícate a la crítica literaria de vanguardia y deja la poesía a los poetas. Y lee a Vicente Luis Mora : sus masturbaciones teóricas van a colmarte. Visita su blog y discute con él. Estoy seguro de que se va a convertir en tu gurú lírico.

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    1. Solo por acabar de echarme unas risas más a su costa (porque veo que si digo las cosas con ironía no se da usted por aludido) voy a responderle una última vez, aunque me temo que como el resto de esta conversación va a ser como hablar con una pared.

      Por favor, continúe haciendo publicidad de mis proyectos en entornos favorables a mi persona, es siempre bueno para el ego del poeta (o del crítico; la verdad, quizá siga su recomendación… sin dejar mi oficio original, eso sí). Por cierto, ¿acaso ha insinuado usted en su último párrafo que la crítica literaria requiere menos esfuerzo o tiene menos valor que la escritura de poesía?

      Me preocupa sobremanera que haya usted perdido las formas, ¿se encuentra bien? Yo creía que podríamos mantener una conversación seria… Sigo esperando criterios o argumentos bien justificados en vez de hombres de paja y ad hominem por doquier. No desespero, pero uno se cansa de la misma cantinela después de un rato. Seria y humildemente le pido (si es capaz de ver más allá de mi personaje) lecturas y criterios para avanzar hacia algún lado; al fin y al cabo, he publicado solo el primer podcast y estoy abierto siempre a nuevas perspectivas.

      También me gustaría hablar con usted personalmente, no es justo que ande indagando sobre mí sin poder saber nada de usted (y en este sentido, ¿dónde ha leído usted mi poema de Los Alcázares?, lleva descartado muchos años y solo se presentó a algunos concursos, pero no recuerdo publicarlo en ningún sitio…).

      Me aventuro a hacer alguna averiguación sobre su persona, basándome en su máscara nominal: o bien es usted, Baltasar, un hermano secreto de García-Máiquez, o bien tiene poca imaginación y es usted como los Reyes Magos a los que alude, una fantasía que una vez al año nos divierte con sus regalos, en este caso: un argumentario limitadísimo, una mecha corta y una capacidad de comprensión propios de un niño con hiperactividad.

      Mi más sincera enhorabuena, su epifanía nos ha dado para unos días de gracia.

      Un humilde (pero también un poco irónico) saludo,
      Lorenzo.

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  31. A Lorenzo Roal

    "Siga usted haciendo hombres de paja, que es la forma de llegar a conclusiones claras en una discusión."

    No entiendo la primera frase. ¿Qué significa "hacer hombres de paja" (con esas palabras conozco otras expresiones, pero no ésa)?

    En cuanto a tu "plaquette" (¿por qué no "librito" o "folleto"?), ya te he dicho que lo tuyo no es la poesía y que si tienes algo de porvenir en la literatura es en el "vicenteluismoraísmo". Aunque quizás si sigues el consejo que ya te he dado, el de leer durante 20 años a todos los grandes poetas sin intentar al mismo tiempo escribir versos, acabes logrando saber lo que es la poesía y escribiendo incluso poemas de verdad. Otro consejo muy útil que puedo darte, si el anterior no te interesa, es, además de olvidar definitivamente la "teoría de la expresión poética" (que diría tu paisano Bousoño), escribir 100 sonetos (o 100 décimas, o 100 piezas de cualquier otra forma fija). Hazlo y verás lo mucho que vas a aprender con ello. Te darás cuenta, por ejemplo, de que es mucho más difícil decir tonterías pseudolíricas en un soneto que en un poema de verso libre.

    Y para que te vayas acostumbrando a lo que es la verdadera poesía, un haiku de Susana Benet:

    “Se posa el sol
    en la taza de té.
    Bebo la luz.”

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  32. Baltasar, permitame volver a colgarme de esta rama de la que ya me creía descolgado porque me parece que sus opiniones están siendo un tanto maleducadas y crueles, déjeme decirle que en manera alguna ni Rocío Acebal ni Lorenzo Roal ni yo comulgamos con el chamanismo poético que gusta a Vicente Luis Mora y sus seguidores, todo lo contrario. Creo que en el encuentro dialógico y fruto de la crispación usted está saliéndose mucho de órbita respecto a mis compañeros. Y creo que con este mensaje podríamos ya dar por terminadas las hostilidades, usted tiene sus gustos y nosotros los nuestros, permitámonos ser, unos y otros sin tener que meternos en lo que hace o piensa el resto. En mi primera intervención solo trataba de convencerle de que Rocío Acebal no es para nada como esos poetas que ha citado, es una buena poeta consciente y consecuente con la tradición, quizá a usted no le gustan los rumbos que está tomando la nueva poesía y es respetable, igual que es respetable su crítica, solo le pido que se tome la molestia de cambiar esas gafas de leer tan llenas de prejuicios con las que ha cogido a mis compañeros, porque creo que se está equivocando en parte con sus opiniones y no está hilando nada fino respecto a los muchos estilos y poéticas que hay hoy en día vigentes.
    Espero de verdad que mis palabras le hayan podido convencer un poco de que no está hablando con el diablo, que hay muchos poetas que desprecian la tradición y precisamente no somos nosotros (y a tenor de esto piense también en nuestra situación si nosotros defendemos algo que la mayoría de poetas jóvenes desprecia). Quizá en el intento de buscar nuevos caminos poéticos hemos trazado nuestro propio canon, y este pueda diferir un poco del suyo, pero no creo que haya tanta diferencia (Emily Dickinson, Mallarmé, Manuel Machado, son poetas de referencia para nosotros, por ejemplo).

    Un saludo conciliador, esperando que cese ya esta discusión que estaba empezando a ser algo ronca.

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    1. Vaya, Mario, ahora te pones conciliador. Coincido con todas tus palabras, aunque sean menos divertidas.

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  33. Perdón por mi inclusión en tan erudito debate. ¿El uso de metáforas y otros recursos, rimas, etc? ¿Es exclusivo de la poesía? Yo creo que no.
    Recordemos que el origen de la poesia-la epica-no estaba pensada para ser escrita. Era una tradición oral

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  34. A Lorenzo Roal

    Permíteme que te diga que tu gran problema con la poesía es la vanidad (basta escuchar tu podcast para darse cuenta de cuál es el motor de tus pruritos poéticos). Escribes versos para que se te considere poeta y se te aplauda, no porque lo necesites. Por eso son tan malos. Hacer eso en la adolescencia es normal. Pero no a los 27 o 28 años.

    El verdadero poeta trabaja en soledad, rehace sus poemas docenas de veces, escribe 100 y conserva 2, olvida al público, se mantiene alejado del mundillo poético de su ciudad, de su región o de su país, no tiene ninguna prisa por publicar sus versos, siempre mejorables, lee y relee la gran poesía analizándola para comprender por qué es grande, aprende lenguas para degustar poesía extranjera (casi todos los grandes poetas españoles o latinoamericanos leían poesía en otras lenguas - Machado, Unamuno, J.R.Jiménez, César Vallejo, J.Guillén, Salinas, Cernuda, Alberti, Aleixandre, Neruda, Borges, etc - por no hablar de los clásicos, que conocían el latin, el italiano y a veces el griego y hasta el hebreo)...

    Piensa en Pessoa, en Emily Dickinson, en Baudelaire que sólo escribió un poemario de menos de 200 poemas en 25 años, relee la extraordinaria Correspondencia de Rilke (y de paso su biografía por Ralph Freedman) para aprender lo que es la exigencia poética.. O las cartas de Juan Ramón Jiménez, de Vallejo o de A.Machado.

    Y sobre todo olvida la crítica literaria. Ningún libro sobre Baudelaire o Mallarmé, por ejemplo, te enseñará tanto sobre ellos y su obra como la lectura de sus Correspondencias (que están publicadas en una de las extraordinarias colecciones de bolsillo que existen en Francia, Folio, de Gallimard, y se pueden comprar por muy pocos euros : las casi 700 páginas de la "Correspondance complète, 1862-1871 suivi de "Lettres sur la poésie, 1872-1898" de Mallarmé valen menos de 13 € y las casi 500 de una antología de las cartas de Baudelaire, menos de 10 € - y en esa colección hay otras excelentes ediciones de epistolarios, como los de Stendhal o Flaubert, por ejemplo, de lectura obligatoria para quienes amen la literatura). Y ya que estamos con las cartas, te recomendaré también, para curar tu pedantería (que tu falsa humildad de joven aprendiz de vate disimula muy mal) la lectura de la terrible Correspondencia de Holderlin, para que veas "por dentro" lo que es un verdadero poeta y lo duro que es para ellos vivir.

    Para acabar, un último consejo: olvida también la ironía, para la que estás tan poco dotado como para la poesía.

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  35. Yo lo encuentro todo un poco falocentrista.

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  36. ROMERA

    Hija de la bonanza, no se arrastra,
    no se le corre el rímel,
    no se queda sin bragas,
    aunque "es lo que merece" muchos cantan.

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  37. CORTO Y CAMBIO

    Hace tiempo que he dejado de leer estos comentarios. Yo creo que Mario Vega, Lorenzo Roal y demás no debieron tomar en serio a "Baltasar G. M.". Descalificar un libro, que no se ha leído ni se piensa leer, y a su joven autora porque no está a la altura de Baudelaire es un argumento risible que no debe tomarse en serio. Picotear en un libro (o buscar un poema de un autor que desconocemos en Internet) nos sirve para comprobar si nos interesa o no seguir leyendo no para formular juicios sumarísimos. Quien lo hace queda descalificado para un debate serio.

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    1. Pues yo me estaba divirtiendo aunque en Madrid hace tanto calor que cuando he visto entrar a Maria y a Víctor (saludos) crei que era una alucinación. Pensé que soñaba que estaba en una playa de Argel, que me llamaba Meursault y que había matado a alguien. Qué susto

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  38. CAMBIO Y CORTO

    Tienes razón, JLGM, a veces la poesía aparece a la vuelta de una esquina, en un botellón, en el Erasmus...Bien lo sabía Pessoa, que nunca salió del bar.
    Un saludo

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